jueves, 19 de octubre de 2017

El Silencio del Miedo

Ricardo Garanda
Sonseca, Julio 2017


No es cierto,
el silencio del miedo
es falso hasta el extremo
del odio.

Es un silencio que planifica,
sueña con un futuro
distinto, de otros equilibrios,
es un silencio duro
de miradas duras,
de desahogos sin resistencia
en la barra de la taberna
o en el sofá de casa.

Esa mirada eterna
que no mira a nadie
solo a ese vacío
en el que viaja
la impotencia.

Es un silencio oculto
que duele,
que clama por la victoria
del grito,
esa venganza sin sangre
sin duelo,
pero liberadora de viejas penas
constructora de canciones,
de poemas,
de esqueletos de vidas soñadas.

Es falso el silencio del miedo,
tanto como una escuela vacía,
como una estación sin trenes
como una guerra sin muertos.

El silencio se alimenta
de palabras ocultas,
libres pero ocultas,
ocultas pero vivas.
No sirven los discursos atados
ni los pensamientos aplastados
por la bota del imponente.

El silencio del miedo
es solo la aceptación
del fusilamiento
de la palabra libre
en la cárcel de la mente.


Este Corazón

Ricardo Garanda Rojas


Este corazón fue libre
y amó
y ahora sangra entre sus manos
machas de violencia,
ágiles de muerte.

Este corazón voló
entre las hormigas aladas
que en el otoño auguran la reciente
lluvia en esta seca Mancha,
y giró en una montaña rusa
tu vida adolescente

No es suyo el viento
ni la lluvia, ni el sol,
ni las aves
que de sus manos huyen.
Sí el daño antiguo
y la reciente sangre
que entre sus dedos fluye.

Este corazón fue libre
en su empeño
y amó, y voló, y después sangró
con la fuerza de un profundo rio,
Pero al arrullo
de los sueños
dejará de doler
entre esas manos
que no son las de su dueño
porque este corazón 
dilo alto mujer,
es el tuyo.


viernes, 14 de julio de 2017

Mi vida aterriza

Fotografia de Jose Luis Romero
Ricardo Garanda

Puero de Vega, Enero 2017.

Mi vida  aterriza
en una playa solitaria,
ya no puedo volar
porque se me murieron las alas.

Que sólo está el hombre solo
por la calle, solo,
en los caminos solo,
en el puerto, en la playa,
solo en la taberna
rodeado de gentes.
Que solo está el hombre solo
y sin alas.

Y esa Mar blanca
de no haber roto un plato,
después de abofetear
la pizarra del inmóvil
viejo, muy viejo acantilado.
Y de los nuevos, muy nuevos
cubos de hormigón
puestos por las máquinas del hombre
para pararte,
parar tu furia blanca.

Y cuándo tu callas mar
el puerto de Puerto
está en silencio,
las calles de Puerto, calladas.
Es enero y hace frio en Puerto,
sin ruidos, sin palabras,
más allá la Mar blanca
explica su furia
como si no hubiese roto un plato..

Cuanto esfuerzo de la mar
por ocultar mi silencio,
mi solitario silencio,
mi mirada perdida en el silencio.
Me atraes de Armón
para devolverme a Armón.
Callado, cabizbajo
en la soledad de un vacío wassapp
a mitad del camino.
Cuánto esfuerzo inútil conmigo,
la vida es  fácil
lo difícil es soñar.


viernes, 21 de abril de 2017

Si no te lucho


Ricardo Garanda
Vega, 140417

Si no te lucho
Si no te pienso
ni te creo
ni te sueño,
no te tengo.

No puedes existir
si no te lucho,
si no te enfrento,
si no sufro y defiendo
mis ansias de ti.

lunes, 17 de abril de 2017

Sahara, mujer desierto.

Ricardo Garanda

Vega, 170417



De arena son los sueños,
de aire en contra la vida,
y de una noche eterna
de infinitas estrellas
y de inacabado horizonte,
espacio inalcanzable
para un tiempo
de deseados límites
con playas, ríos y montes.

martes, 21 de marzo de 2017

Tiempos

fotografia de J.L. Romero
                                                                        Ricardo Garanda  
(Vega-210317)


La poesía de los tiempos
de antes de la muerte
aguda, ofensiva, desafiante,
retando  a una languidecente prosa
que todo explica
y nada entiende.